En resumen
Si tu puerta de entrada vibra cuando hay corriente, golpetea o se mueve estando cerrada, tiene holgura: queda espacio entre la hoja y el marco porque el cerradero está demasiado retirado o el burlete se ha aplastado. Se corrige ajustando el cerradero para que la puerta cierre firme y cambiando el burlete. Así desaparecen el ruido, el aire y el polvo de la escalera.
De dónde sale la holgura
- Burlete aplastado o despegado. Con los años la goma del marco pierde volumen y deja de presionar la puerta.
- Cerradero retirado. Si el agujero donde entra el resbalón está muy hacia fuera, la puerta queda «suelta» aunque esté cerrada.
- Bisagras con juego. El pernio gastado permite que la hoja se mueva.
- Corrientes de aire en el rellano que empujan la puerta y hacen que golpee.
Cómo se corrige
- Comprobamos si la holgura está en el lado de la cerradura, en el de las bisagras o en ambos.
- Ajustamos o desplazamos el cerradero para que la puerta cierre con una presión ligera contra el burlete.
- Cambiamos el burlete por uno adecuado, sin pasarse de grosor: un burlete demasiado grueso hará que cueste la segunda vuelta.
- Si las bisagras tienen juego, se ajustan o se cambian.
- Si entra aire por abajo, valoramos un burlete inferior o un cepillo, respetando la holgura con el suelo.
Por qué merece la pena
Una puerta que cierra firme aísla mejor del ruido y de las corrientes del rellano, y es más segura: una puerta con holgura es más fácil de forzar con palanca. Es un arreglo pequeño con un efecto grande en la comodidad de casa.
Si además la puerta roza o cuesta cerrarla, lee puerta blindada que roza y la página de ajuste y reparación de puertas de entrada.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner yo un burlete adhesivo?
Puedes, pero si el problema es el cerradero, el burlete solo lo disimula, y si es demasiado grueso dificultará el cierre.
¿La holgura afecta a la seguridad?
Sí: facilita meter una palanca entre hoja y marco. Una puerta bien ajustada, cerrando firme, es más resistente.
