En resumen
Las puertas de cocina descolgadas o torcidas casi siempre se arreglan ajustando las bisagras de cazoleta, que tienen tornillos para regular la puerta en altura, lateral y profundidad. Si la bisagra se ha arrancado del lateral del mueble, hay que reparar el agujero y volver a anclarla. Solo si el tablero está roto o hinchado conviene cambiar la pieza.
Cómo funciona una bisagra de cazoleta
Es la bisagra que llevan casi todas las cocinas: una cazoleta redonda empotrada en la puerta y un brazo atornillado a una base en el lateral del mueble. El brazo tiene normalmente tres ajustes:
- Lateral: mueve la puerta a izquierda o derecha (para igualar las juntas).
- Profundidad: acerca o aleja la puerta del mueble.
- Altura: sube o baja la puerta (en muchas bases, con tornillos excéntricos o aflojando la base).
Qué puedes hacer tú
- Aprieta los tornillos que fijan la bisagra al mueble y a la puerta.
- Con un destornillador, gira poco a poco el tornillo de ajuste lateral hasta que la junta quede igual que en las puertas vecinas.
- Ajusta la profundidad si la puerta no cierra a ras.
- Haz cambios pequeños y prueba cada vez.
Cuándo hace falta un carpintero
- La base se ha arrancado del lateral y los tornillos giran en vacío: hay que rellenar el agujero con madera y volver a anclar, o usar una base de reparación.
- La cazoleta se ha salido de la puerta: se repara el alojamiento o se cambia la puerta.
- El tablero está hinchado por agua: los tornillos ya no agarran. Ver muebles dañados por agua.
- Puertas grandes o pesadas (columnas de despensa) que necesitan una bisagra más.
Lo hacemos dentro de la reparación de cocinas, normalmente en una visita para todas las puertas.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden poner bisagras de cierre suave en mi cocina?
En la mayoría de cocinas, sí: se cambian las bisagras o se añade un amortiguador.
¿Por qué se descuelgan las puertas de la cocina?
Por el uso, por apoyarse en ellas o por humedad en el tablero, que hace que los tornillos pierdan agarre.
