En resumen
Merece la pena reparar un mueble cuando su estructura está sana y la avería es localizada (una guía, una bisagra, una unión floja), cuando es de madera maciza o buena calidad, o cuando encaja en un hueco que otro mueble no cubriría. Compensa comprar uno nuevo cuando es de aglomerado económico con la estructura rota o hinchada y la reparación costaría casi lo mismo que uno nuevo.
Cuatro preguntas para decidir
- ¿De qué está hecho? La madera maciza o el tablero de calidad casi siempre se reparan bien.
- ¿Qué ha fallado? Herrajes, guías y uniones son reparaciones sencillas; un tablero estructural hinchado o partido, no tanto.
- ¿Encaja en su sitio? Un mueble que llena perfecto un hueco vale más de lo que parece.
- ¿Cuánto costaría reponerlo? Comparamos con números claros.
Reparaciones que casi siempre compensan
- Cambiar guías de cajones o bisagras.
- Encolar y reforzar uniones flojas.
- Rehacer agujeros pasados donde los tornillos ya no agarran.
- Cambiar una balda combada.
- Sustituir una pieza dañada por agua.
Cuándo te diremos que no compensa
Si el mueble es de aglomerado económico y la estructura principal está rota o hinchada, la reparación puede costar casi lo mismo que uno nuevo. Te lo diremos así de claro. Nuestra filosofía es reparar antes que sustituir, pero solo cuando la reparación es segura, duradera y razonable.
Ver reparación de muebles a domicilio.
Preguntas frecuentes
¿Reparáis muebles comprados en grandes superficies?
Sí: guías, bisagras, uniones y anclajes. Muchas veces quedan más firmes que de origen.
¿Restauráis muebles antiguos?
Hacemos la parte estructural. Para acabados de restauración de piezas de valor, te orientamos hacia un restaurador.
